Oraciones



SEÑOR SAN LA MUERTE
DAME ESPERANZA DE VEINTICUATRO HORAS, DIA TRAS DIA.
APARTA DE MI LA TRISTEZA,
PLANTA EN MI LA SEMILLA DEL AMOR
PARA QUE EN MI VIDA DE ABUNDANTES Y RICAS COSECHAS.
AYUDAME A TRANSFORMAR MIS RIVALES EN AMIGOS.
SACA DE MI ALMA LAS ARRUGAS DE ODIO QUE ME ENVEJECEN ANTES DE TIEMPO.
SEÑOR DE LA PACIENCIA
DAME EL EL EQUILIBRIO PARA RECONOCER MIS DEFECTOS Y ENMENDARLOS.
VENDA MIS OJOS Y CIERRA MI BOCA PARA QUE NO COMENTE
NI AMPLIE LOS DEFECTOS AJENOS.
DAME EL CORAJE DE SABER PERDONAR.
SEÑOR DE LA JUSTICIA
APARTA DE MI CUALQUIER DESEO DE VENGANZA.
QUE YO SEA TOLERANTE SIN SER COBARDE,
PERSEVERANTE PERO SIN ORGULLO.
LIBRAME DEL PAPEL DEL CORDERO INGENUO
ANTE LOS QUE QUIERAN HACERME DAÑO.
PERO QUE YO TAMPOCO ME TRANSFORME EN UN LEON
ANTE LOS DEBILES.
QUE YO SEA JUSTO Y LEAL, COMPRENSIVO Y OPTIMISTA
QUE PUEDA TRANSFORMARME UN UN HOMBRE DE PROFUNDA FE
Y ORACION
Y LO DEMAS VENDRA TODO POR AÑADIDURA
POR TU GRACIA Y AMOR
PORQUE TU “ SEÑOR LA MUERTE” ERES MI PROTECTOR,
AMEN





Señor San La Muerte
Vengo hasta ti porque se que tu oirás mis pedidos,
acudirás en mi auxilio de inmediato,
e intercederás por mi ante Dios.
Tengo mucha fe en ti, Tu mi ángel protector.
Se que eres justo y me defenderás
de todo el que quiera ir contra mi, y hacerme daño.
Tu que alivias el dolor de los que padecen.
y cuidas el corazón de los enamorados
luchando por su felicidad.
porque para ti no hay imposibles
Se que harás justicia por mi con el poder de tu guadaña
ante todo el que se interponga en mi camino.
Te pido con total devoción y humildad


y en agradecimiento por lo que por mi haces,
prometo rogar por el eterno descanso de las almas
por las que tú velas.




Amen.


SEÑOR SAN LA MUERTE

Ayúdame a transitar el camino que me lleve a encontrar la fe
hacerla crecer día a día
porque ese es el primer paso
en el camino que me tienes preparado

Dale luz a mis ojos
Arranca de ellos la venda de la ignorancia
Déjame ver todo los días la verdad de las cosas
Y que esa verdad me enseñe
Simplemente a ser una mejor persona

Que la verdad, por mas dolorosa que sea
Se transforme en una consigna en mi vida
Tanto para darla como para recibirla

Señor que encuentre en la oración
Las respuestas en los momentos de dolor
Y la manera de agradecerte en los momentos de dicha

Dame la paciencia
De saber esperar el momento de todas las cosas

Dame la fuerza
Necesaria para enfrentar con una sonrisa llena de esperanza
El día a día. . . a partir de este día

Señor San la Muerte en tus manos me encomiendo
Señor San La Muerte en vos confió
Amen


Señor de la Buena Muerte
con fe en Dios Todopoderoso,
vengo a implorarte ayuda en la/s siguiente/s causa/s:

[ ... se pide/n la/s gracia/s ... ]

Ruego a Dios por tu interseción
para que me conceda lo que te pido.

Ayúdanos Señor de la Buena Muerte
con tu milagros
y que en los momentos de peligro
yo te invoque seguro de tu bondad,

Concédeme Señor de la Buena Muerte
un corazón puro, limpio y prudente.
Que siempre te sepamos invocar
con fe en Dios y por razones nobles.

Líbranos Señor de la Buena Muerte de toda maldad;
ampáranos contra toda herejía.
Protégenos del aliento incendiario del demonio,
ayúdanos a ser buenos hijos de Dios en ésta vida;
y por vuestra mediación,
podamos obtener del Altísimo
una buena y santa muerte
en el final de nuestra existencia.

Amén.

B)

Señor de la Buena Muerte,
Padre y Madre de la Humanidad,
Señor de todo lo creado.

Tú que fuiste coronado de espinas
y sufriste por nosotros,
ayúdame con tus milagros [ ... se pide la gracia ... ]

Y te ruego humildemente,
seas el abogado de mi necesidad.

Ayúdame Señor de la Buena Muerte.

Amén.

Para recuperar objetos perdidos:

¡Oh Esqueleto Milagroso!
Más fuerte que Sansón,
Majestad suplicable
en los momentos peligrosos
con justicia y con fe en Dios.

Todopoderoso hazme encontrar
lo que busco [ ... se menciona el objeto de la búsqueda ... ]
donde esté oculto.

Si fuera en manos extrañas,
que se arrepienta y sufra todo minuto,
horas y días; semanas;
meses y años de su vida,
quien no me lo devuelva:
[ ... se menciona nuevamente el objeto de la búsqueda ... ]

Que no pueda trabajar tranquilo,
que esté siempre pensando en mí
y reciba tu castigo eterno,
poderoso Esqueleto Santo.

Señor La Muerte,
como mi abogado te tomo.

Tú que eres el poseedor
de los espíritus del mundo,
haz que traiga rendido a mis pies
quien lo haya llevado.

Amén, Jesús. Amén, María. Amén, José.

Para agradecer:

(Encendiendo previamente una vela de color blanco o blanca y negra, en lo posible, curada con aceite esencial de incienso)

Enciendo ésta vela con motivo de los milagros y maravillas que haz realizado en mi vida.

Deseo alabar tu gran nombre, Señor de La Buena Muerte,
por tus milagros y salvaciones.

Bendito eres ¡Oh Señor San La Muerte!

Mi Ángel Protector.

Amén.
Oraciones de Invocación

Señor San La Muerte, espíritu esquelético,
poderosísimo y fuerte por demás,
como un Sansón en tu majestad,
indispensable en los momentos de peligro
yo te invoco seguro de tu bondad.

Ruega a nuestro Dios Todopoderoso
que me conceda todo lo que te le pido;
que se arrepienta para toda la vida
el que daño o mal de ojo me hizo,
y que se vuelva contra él enseguida.

Para aquel que en amor me engaña
pido que lo hagas volver a mi,
y si desoye tu voz extraña,
buen espíritu de la muerte,
hazle sentir el poder de tu guadaña.

En el juego y en los negocios
mi abogado te nombro como el mejor
y a todo aquel que en mi contra se viene
por siempre jamás, hazlo perdedor.

¡Oh San La Muerte! Mi Ángel Protector.

Amén.

El Señor de la Buena Muerte llega a mí
para librarme del mal.

Te ruego a ti, que fuiste
el vencedor de los malos,
dame fuerza y tu socorro
en los días de peligro.
Líbrame de los hombres malos,
y de los deseos crueles.

No dejes ojos para verme,
ni memoria sin sentido.
Despliégate con todo tu poder en mi auxilio.

Dame valor constante,
hazme temible ante mis enemigos.

Hasta la última hora de mi muerte.

Amén.
Oraciones para protección

Para protección:

A)

Señor de la Buena Muerte, dame esperanza.
Una esperanza de veinticuatro horas, día tras día.
Aparta de mí la tristeza y no la entrega a ningún otro.

Planta en mi corazón la semilla del amor,
para que mi vida de abundante y ricas cosechas.

Ayúdame a transformar mis rivales en amigos,
saca de mi alma las arrugas feas del odio
que envejecen antes de tiempo.

Dame ¡Oh Señor de la Buena Muerte!
el equilibrio para reconocer mis defectos
y para poder enmendarlos.

Venda mis ojos para que no comente y amplíe
los defectos ajenos.

Dame el coraje y la fuerza de saber perdonar
y aparta de mí, Señor de la Buena Muerte,
cualquier deseo de venganza.

- Que sea tolerante sin ser cobarde.
- Perseverante sin presunción.
- Activo sin orgullo.
- Líbrame del papel de cordero ingenuo ante los prepotentes
- Y que no sea un león ante los débiles.

Señor de la Buena Muerte,
que yo sea justo y leal; comprensivo y optimista.
Un hombre de profunda fe y oración; y todo lo demás,
me vendrá por añadidura, por tu gracia eterna
y tu amor, porque tú, Señor de la Buena Muerte,
eres mi Ángel Protector.

Amén.

B)

Poderoso Protector,
tanto en mi vida, como después de ella,
en todo acto de mi vida,
concédeme vuestra protección,
así como Dios te concedió
las inmensas virtudes para que todo lo que yo deseo, necesito o me conviene,
pues lo consiga bastando implorar tu sagrado nombre o devoción.

Poderoso Señor de La Muerte.

Amén.

C)

Señor San La Muerte,
que mis enemigos:
- Si tienen ojos, que no me vean.
- Si tienen oídos, que no me sientan.
- Si tienen boca, que no me difamen.
- Si tienen manos, que no me agarren.
- Si tienen pies, que no puedan correrme.

Y que todo mal que me deseen, contra ellos se vuelva.

Amén.

D)

¡Oh Clementísimo Señor de La Buena Muerte!
Soberano protector de los que en vos confían,
vos que habeís elegido el Santuario de Reducción para obrar tantos favores y prodigios,
concédeme la gracia de que todos de los que a vos acuden,
os conozcan, amen y sirvan como Vos os mereceis ser conocido, amado y servido.

Llena mi corazón con vuestro divino amor
y haz que merezca un día gozarme eternamente en tu reino.

Que así sea.

E)

¡Oh Dios y Señor Nuestro! Señor de la Vida y de la Muerte,
aquí postrados a tus pies implorando tu socorro en nuestras necesidades,
danos la gracia de que en el momento final de nuestra existencia,
por vuestra interseción, obtengamos una Buena y Santa Muerte.

Amén.

Para el comienzo de un nuevo año:

Señor de la Buena Muerte;
Señor del Tiempo y de la Historia,
creador del cielo y de la tierra,
juez supremo del universo,
a tí nos dirigimos en éste día
en que por tu santa gracia,
comenzamos éste nuevo año.

Te invocamos pidiéndote tu protección
y tu amoroso amparo,
en éstos tiempos tan atribulados,
en que la humanidad camina en las sombras de las tinieblas, del horror,
bendice nuestros hogares.

Protege y defiende a los que en tí confían.
Socorre a los que te claman,
bendice los altares en donde tu sagrada imágen esté.

Sé bálsamo seguro para los enfermos,
antorcha que alumbra en estos tiempos que corren,
danos hoy, Señor de la Buena Muerte,
en éste año que estamos comenzando,
salud, paz, pan y trabajo.

Bendice ésta tierra, y a sus hijos,
que desde los cuatro vientos
te claman pidiendo tu bendición.

Bendice a nuestra Patria amada,
a nuestra querida nación.
Guía, Señor de la Buena Muerte, a nuestros gobernantes,
socórrelos en sus desiciones,
ilumínales el sendero.

Danos la luz eterna de tu protección
a todos los que te veneramos.

Amén.

Para invocar en los momentos de Angustia:

A)

Dios mío,
ten compasión de mí,
me hostigan todo el día, me aprietan mis enemigos.
Me vigilan y me molestan sin cesar.

¡Cuántos son los que me combaten!
Altísimo el día que me invade el temor,
me refugio en ti.

Confío en tí y nada temo,
alabo tu promesa.

¿Qué puede contra mi un ser de carne y hueso?

Me humillan el día entero,
solo piensan en hacerme daño.
Se juntan y me tienden lazos,
y me van siguiendo el rastro para quitarme la vida.

Después de tanta maldad,
no se salvarán. ¡Oh San La Muerte!
Entrégalos a sus enemigos.
Tú sabes cuantas veces tuve que huir,
Lo tienes anotado en tu Libro. Recogiste mis lágrimas.

Mis enemigos retrocederán siempre que te invoque,
bien sé que mi Señor está conmigo.

¡Gracias a San La Muerte por su promesa!

¡Gracias al Señor por su promesa!

En tí confío y nada temo.
¿Qué puede hacerme el hombre?
Cumpliré, ¡Oh San La Muerte mis promesas!

Te ofreceré sacrificios de alabanza porque me sacaste del sufrimiento.
Tú me cuidaste para que no cayera,
por eso caminaré en tu presencia en la luz de los vivientes.

Amén.

B)

Señor Dios mío,
desde éste momento
y con ánimo resignado,
acepto de vuestras manos
cualquier género de muerte con que a Vos plazca llamarme
y castigarme, así como también todos los dolores y angustias,
todas las penas que hayan de sobrevenir en mi último tránsito.

Amén.

Para cuando alguien nos molesta:

Señor de la Buena Muerte,
ayúdame con tus milagros.

Creo en tu justicia porque tengo fe en Dios Padre,
por éso te pido que le/s ataje/s y frenes a [ ... se nombra/n a la/s persona/s ... ],
porque me está/n molestando.

Señor de la Buena Muerte,
te pido que le/s atejes, le/s frenes,
que se olvide/n de mí.

Que por tu interseción gloriosa, me deje/n vivir en paz.

Amén.

Para no ser capturados por los enemigos:

Señor de La Muerte,
no permitas que mis enemigos me causen daños,
que no tengan ojos para verme,
oídos para escucharme,
ni boca para nombrarme.

Las armas de fuego se harán agua,
las armas blancas se ablandarán,
montes de arena se harán.

Señor de La Muerte,
que nunca me vea preso,
ni mi sangre derramada.

Amén.

Para cuando una persona es acosada o denunciada incesantemente:

Señor de La Buena Muerte,
conquistador de poderes,
hacedor de milagros,
que fuiste flagelado, coronado de espinas,
muerto y sepultado,
que con tus diez mandamientos triunfante
aplastaste a tu enemigo, el demonio.
Lo sepultaste en el infierno.

Alabamos tu Santo nombre
y te pido ¡Oh Señor de La Buena Muerte!
me concedas la gracia
de ser el vencedor de mi/s enemigo/s [ ... se nombra a la/s persona/s ... ],
y no su vencido.

Que si perseguido me encuentro,
por tu santa gloria me libre.

Amén.

Para la Salud:

Poderoso San La Muerte,
espíritu de bondad y justicia.

Dueño del tiempo del comienzo
y del fin de nuestra existencia.

Eficaz abogado y protector
de aquellos que te invocamos.

Ruego tu intercesión para que [ ... se nombra a la persona enferma ... ],
recupere rápidamente la salud.

Poderoso San La Muerte,
hasta que llegue el último momento,
permite que [ ... se nombra a la persona enferma ... ] viva plénamente,
para cumplir la misión encomendada.

Que así sea.

Para la prosperidad:

Poderoso San La Muerte,
intercede por mi [ ... o nombrar a la persona por la que intercedemos en el pedido ... ].
Permite que la fortuna no me sea inalcanzable.
Y que mis enemigos,
no me vean caer en la miseria.

Poderoso San La Muerte,
que no me falten nunca los recursos
y que siempre pueda invocar tu nombre
para agradecer todas tus bondades.

Que así sea.

Para defenderse, tomar venganza o devolver un "daño":

¡Oh Poderoso Señor!
Vos que sois el conquistador de poderes,
el hacedor de milagros,
que fuiste escarnecido,
flagelado de espinas,
muerto y sepultado;
que con tus diez mandamientos,
triunfante, aplastaste a tu enemigo
el demonio, lo sepultaste
en los infiernos;
alabamos y bendecimos tu nombre
y te pedimos, ¡Oh Señor!
me concedas la gracia
de ser vencedor de [ ... se nombra a la/s persona/s ... ],
mi/s enemigo/s y no su vencido.

Que perseguido me libre por tu santa Gloria.

Amén.

- Se repite siete veces lo siguiente : -

Señor de la Muerte,
Muerte a mi enemigo.
Rezos para el Amor

A continuación, consignamos algunos rezos secretos utilizados por las "viejas rezadoras" lugareñas, que sirven exclusivamente para el amor:

A)

Señor de la Buena Muerte,
ayúdame con tus milagros
y el poder de Dios
a conseguir lo que yo quiero del amor de
[ ... se nombra a la persona (nombre completo) ... ],
y poder dominarle
como yo quiero.

Amén.

B)

¡Oh poderosísimo Señor de la buena Muerte!
Vencedor de los matrimonios y de los solteros,
domina el corazón invencible de
[ ... se nombra a la persona (nombre completo) ... ],

Dale desesperación terrible, que venga donde yo estoy
y que me siga con amor y cariño hasta la locura.

C)

¡Oh poderosísimo Señor de la Buena Muerte!
Te pido que cuides lo que es mi mayor interés,
en nombre de las almas más necesitadas,
que me ayudes y que me traigas llorando a
[ ... se nombra a la persona (nombre completo) ... ],
rendido a mis pies.

Amén.

(Completar con 3 Credos al Señor y 3 Padre Nuestros a las almas necesitadas)

D)

Señor de la Muerte,
ruego que interceda por el Amor de Dios
y que le inquiete el alma,
que no tenga reposo,
que no pueda dormir,
que no pueda estar tranquilo
en ningún lugar
mientras no esté conmigo, a mi lado.

Señor La Muerte,
ayúdame con los milagros de Dios
y el poder que te ha dado
a conseguir lo que yo quiero de [ ... se nombra a la persona (nombre completo) ... ],
y dominarle a mi voluntad.

Protector mío.

Amén.

E)

Santo Espíritu, Esqueleto de la Buena Muerte.
Grande y poderoso más que Sansón,
tu majestad es inexplicable.

En todo momento de peligro y de justicia
yo te pido por Dios Todopoderoso,
que hagas que mi amado [ ... se nombra a la persona (nombre completo) ... ],
no pueda amar a ninguna mujer soltera, casada, ni prostituta,
que esté siempre pensando y soñando por mí y en mí.

Santo Espíritu Esquelético de la Buena Muerte,
al espíritu de mi amado larga tu guadaña,
tráelo a mi lado sin capricho
ni que yo lo adule.

Tú que eres el Poderoso de los vivos y los muertos,
yo también me valgo por tus milagrosas manos.

Amén

(A continuación deben rezarse 3 Padre nuestros)

F)

Cristo es Dios milagroso,
padre de San Alejo y el Señor de la Muerte.

Antepongo toda mi esperanza
para cumplir mi deseo,
así como conseguiste ser Cristo
de gran poder y mérito.

Así te ruego que me acompañe a conseguir la amistad de [ ... se nombra a la persona (nombre completo) ... ],
para verlo rendido en la puerte de mi casa.
Que me quiera a mi sola de todo corazón,
que no me olvide en ningún momento,
que me pida perdón llorando durante el día
y que no pueda comer de noche.
Que no pueda dormir,
que le de desesperación profunda.

Cristo es Dios milagroso,
por los siglos de los siglos.

Amén.

Para atraer a un ser amado o alguien querido que se haya sido del hogar:

Señor San La Muerte,
yo te vengo a rogar que [ ... se nombra a la persona (nombre completo) ... ] venga,
con tu poder lo traigas a mi.

Que venga, que venga, que nadie lo detenga.
Que corra, que corra, que nadie lo socorra.
Que las calles se le acorten y los pasos se le alarguen,
que llegue a mi, como un manso cordero,
humilde y rendido a mis pies.

Amén.